Una escuela para todos
Diferentes historias, mismas oportunidades, un mismo lugar.
¿De qué trata esta actividad?
Todos somos diferentes. Tenemos distintas ideas, habilidades, gustos, emociones y formas de aprender. Sin embargo, todos merecemos estudiar en un lugar donde nos sintamos seguros, respetados, escuchados y aceptados.
Con esta lámina reflexionarás sobre la escuela que deseas, reconocerás aquello que te hace una persona única y propondrás acciones para construir una comunidad escolar donde nadie se sienta excluido.
¿Cómo utilizar tu lámina?
1. Así la imagino
Dibuja y colorea cómo te gustaría que fuera una escuela para todos. Puedes incluir espacios, actividades y formas de convivencia que ayuden a que cada estudiante se sienta parte del grupo.
2. Lo que me hace diferente
Dibuja o escribe aquello que te hace especial: tus habilidades, gustos, sueños, cualidades o intereses. Recuerda que nuestras diferencias nos enriquecen y merecen respeto.
3. Cinco compromisos
Dibuja o escribe cinco acciones que puedas realizar para mejorar la convivencia: escuchar, ayudar, respetar, incluir a otros, evitar las burlas o pedir apoyo cuando sea necesario.
Materiales y recomendaciones
- La lámina impresa que te proporcionará tu docente.
- Lápiz, colores, marcadores o crayones.
- Creatividad, respeto y disposición para reflexionar.
Trabaja con calma, procura que tus dibujos y propuestas sean personales y utiliza los espacios de la lámina para expresar tus ideas. No se trata de hacer el dibujo más bonito, sino de comunicar lo que piensas y lo que puedes aportar.
Para reflexionar
¿Qué puedo hacer para que un compañero se sienta aceptado, respetado y acompañado en nuestra escuela?
“Una escuela para todos comienza con lo que cada uno de nosotros hace”.
Respeto · Empatía · Inclusión · Participación
Actividad de reflexión y expresión creativa para la convivencia escolar.
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